Por Jorge Olmos Contreras
Para entrar a la política y, sobre todo, para lanzarse como candidato a la presidencia municipal, se debe tener la cola corta y la lengua larga; pero en el caso del mal llamado “independiente”, Luis Alberto Alcaraz López, no solo tiene ese órgano situado en la cavidad de la boca, muy extenso, sino que su cola es enorme, muy grande y cada año se le alarga varios centímetros más desde su llegada a Puerto Vallarta en el inicio de la década de los 90.