Por Jorge Olmos Contreras
Una práctica abusiva y ventajosa se registra cada vez más entre los operadores de “taxis particulares” para engañar a la empresa y robar el dinero de los usuarios. El mecanismo utilizado consiste en reportar que el cliente no pagó el viaje --para quedarse con el efectivo— con la mala intención de que en el próximo servicio se lo vuelvan a cobrar a las personas que usan la plataforma digital de transporte Uber.