Por Jorge Olmos Contreras
El robo y el abuso del que son objeto cientos de extranjeros y nacionales --por parte de auténticas mafias que controlan los consejos de administración que operan bajo el régimen condominal-- en la franja turística que se forma entre Puerto Vallarta, Jalisco y Bahía de Banderas, Nayarit, es un problema que ha crecido en los últimos años, que amenaza con agudizarse y también con afectar el mercado inmobiliario de la región, al grado de que muchos ya no quieren adquirir bienes inmuebles por el miedo de enfrentarse a estos grupos que, para los condóminos, representan una terrible pesadilla.