Por Jorge Olmos Contreras
Por enésima ocasión, y sin que Jalisco esté en semáforo rojo, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez toma medidas unilaterales, escudándose claro está, en la llamada “mesa de salud”, para ordenar el cierre total de bares y antros en toda la entidad –del 30 de julio al 31 de agosto--, sin considerar aquellos municipios con vocación 100 por ciento turística como Puerto Vallarta, con lo que se da un duro golpe a la economía de miles de vallartenses que dependen única y exclusivamente de esta actividad.