Por Jorge Olmos Contreras
Para muchos trabajadores y empleados del DIF, Magaly Fregoso es la antítesis de lo que no debe ser una primera dama del segundo destino turístico más importante del país, una jovencita que dista mucho en ser el prototipo de mujer que se necesita para dirigir un organismo de ayuda y apoyo social como lo es el Sistema del Desarrollo Integral de la Familia, en otras palabras, es el polo opuesto de lo que requiere el DIF, el perfil perfecto de lo que no debe ser la presidenta del organismo altruista por excelencia de un gobierno municipal.