Por Jorge Olmos Contreras
Confeccionado en los sótanos de la política chaquetera de Jalisco y aprovechando una “estrecha relación” con el diputado Manlio Fabio Beltrones, Antonio Lugo Morales es de esos tipos que gusta pasar como intelectual para apantallar a bobos, conquistar féminas e intimidar a sus coterráneos y adversarios políticos. Es un sujeto nada confiable, pero que ha logrado incrustarse en el Comité Directivo Municipal (CDM) del PRI en Puerto Vallarta, por un descuido de la dirigencia nacional que preside César Camacho Quiroz.