Por Jorge Olmos Contreras
Algo se tiene que hacer para que los gobiernos federales, estatales y municipales detengan el derroche de recursos que se da a través de las llamadas Oficinas de Visitantes y Convenciones (OVC) y se impida que se empoderen en estos organismos empresarios que utilizan los fondos de promoción a su manera y con pobres resultados, como sucede en la OVC de la Riviera Nayarit, donde según reportes internos, se gastaron un millón 186 mil 650 dólares en inserciones de prensa y viajes de familiarización a lugares que no representan nichos de mercado importantes ni para Nuevo Vallarta ni para Puerto Vallarta, como Colombia.