Por Jorge Olmos Contreras
El grupo político que se enquistó en el sistema de los servicios de agua potable, drenaje y alcantarillado de Puerto Vallarta sabía perfectamente que el paso del ingeniero Javier Rojas era transitorio, que sólo lo usarían para que diera la cara ante los problemas que surgieran durante el tiempo que estuviera en la dirección del Seapal y para que fuera el que rompiera cualquier nexo entre los medios de comunicación y otros sectores de la sociedad con el organismo paraestatal.